A la escuela por primera vez

Un momento significativo para los niños y los padres es cuando nuestro hijo comienza a asistir a la escuela por primera vez. La escuela es un lugar distante del hogar donde el niño va a tener algunos de sus mayores retos, éxitos, fracasos y momentos vergonzosos. Debido a que la escuela está fuera del control de los padres, esto les puede causar estrés a ambos, al niño y a los padres.

En la escuela el niño aprenderá cómo funciona el mundo acerca de las interaccciones sociales apropiadas y acerca de las personas fuera de su familia. Va a aprender sobre sí mismo, sus fuerzas, debilidades, intereses y quién es él socialmente. Va a tener que actuar de una manera como nunca lo ha hecho en su casa. Tiene que separarse de sus padres, enfrentarse a los retos sociales y académicos y hacer amigos.

El comienzo de asistir a la escuela puede ser divertido pero también puede causar estrés. Muchos niños muestran cierta ansiedad acerca de la escuela. Ello es especialmente cierto cuando el niño asiste a la escuela al comienzo de cada año escolar o cuando asiste a una escuela nueva. Un niño que ha asistido a una guardería (lugar de cuidado diurno) puede que se sienta más cómodo con el ritual diario de la separación. Estos niños pueden sentirse menos ansiosos durante los primeros días en la escuela infantil o guardería.

Si los padres tienen sus reservas (ej: culpabilidad, temor o ansiedad) acerca de mandar su niño a la escuela, esto puede añadir inseguridad al niño. La experiencia del niño al comenzar la escuela será influenciada por su preparación y por los sentimientos y actitudes de los padres.

Qué pueden hacer los padres para ayudar a su hijo:

• Muestre interés y déle apoyo y estímulo.
• Hable con su hijo/a sobre qué debe de esperar—las actividades (siestas, meriendas y tiempo dedicado a cuentos), el horario, los juguetes y los otros niños.
• Lleve a su niño a la escuela para que se acostumbre al plano físico (dónde se encuentra su clase, dónde está el baño, qué cubículo o gancho para el abrigo le corresponde etc.) y para presentarlo a la profesora.
• Hágale saber a su niño que es normal el sentirse nervioso o preocupado por estar lejos de sus padres y sugiérale que se lleve para la escuela un objeto familiar.
• El subir al autobús con un amiguito puede ayudar en la transición diaria desde la casa hasta la escuela. Identifique a un amiguito en la escuela que también pueda ayudar a disminuir la aprensión por estar solo en un lugar nuevo.
• Haga que el ritual de preparse para la escuela sea lo más libre de estrés posible. Por ejemplo, prepárele todas sus libretas y ropa la noche anterior. Haga que el niño ayude con las preparaciónes (ej: el preparar su merienda) durante la noche anterior de manera que ello reduzca el estrés para todos.

Qué debe de hacer si su hijo tiene dificultades
• Si su hijo tiene una dificultad significativa con la separación, considere la posibilidad de quedarse con él un rato durante el primer y/o segundo día. Discuta dicho plan con el profesor. Según el niño se vaya sintiendo más cómodo, acorte su presencia hasta que sólo se quede para ayudarlo a quitarse el abrigo, saludar al profesor y despedirse.
• Manténgase firme con relación a la asistencia a clase aunque su niño sea reacio.
• Al final del día escolar trate, de una forma u otra, de regresar cuando el niño lo espera; no lo haga esperar y preocuparse de que se haya olvidado de él.
• Si su hijo tiene preocupaciones específicas, transmítale seguridad y responda a sus preocupaciones. Hágale preguntas específicas: “Yo sé que algunas veces los niños le tienen miedo a la escuela porque no están seguros de dónde están las cosas, o porque ellos tienen problemas con el trabajo escolar, o con la maestra, o con un compañero. ¿Hay algo como eso que te preocupa a ti?” A menudo puede ayudar el admitir que cuando usted era niño también tenía miedo a algo en la escuela y que muchos niños tienen preocupaciones similares.
• Algunos niños puede mostrar regresión con algunos comportamientos tales como apego, problemas al dormir, chuparse el dedo, mojar la cama y resistencia a regresar a la escuela. Estos comportamientos deben de ser temporales y pueden ser minimizados mediante su apoyo continuo y expectativas positivas.
Para algunos niños el comienzo de cada año escolar puede ser un poco agitado. El cambio es excitante, pero también puede asustarlos. Con su comprensión, paciencia y a veces con un pequeño empujoncito cuando lo necesite, su hijo debe de tener una experiencia emocionante y valiosa de la escuela.
El desarrollo de la serie Información para la Familia es un servicio público de AACAP (“American Academy of Child and Adolescent Psychiatry”). La “American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP)” representa a más de 6,000 siquiatras de niños y adolescentes quienes son doctores egresados de una escuela de medicina, con por lo menos cinco años adicionales de entrenamiento en siquiatría general (adultos) y siquiatría de niños y adolescentes, La Información para la Familia ha sido desarrollada y distribuída por la “American Academy of Child and Adolescent Psychiatry”.Copyright © by the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry

Publicado el septiembre 25, 2013 en Cultura, Educación, Famila / Hogar. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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