La heroína – entre lo malo, LO PEOR – DROGA LETAL

La heroína es un derivado de la morfina, una droga semisintética, originada a partir de la adormidera, de la que se extrae el opio. El componente activo responsable de los efectos de esta droga es la diacetilmorfina (3,6 – diacetil).

Se trata de una sustancia sintetizada por primera vez a finales del siglo XIX y principios del XX que surgió inicialmente para su uso como medicamento, que sin embargo, actualmente su uso se encuentra altamente restringido en la mayoría de los países por tratarse de una droga de abuso.

En la actualidad, la mayoría de los individuos adictos a los opiodes consumen heroína, la cual está relacionada con un efecto narcótico pronunciado, se clasifica dentro de las drogas depresoras del sistema nervioso central, se caracteriza por producir una dependencia psicológica y física intensa a un ritmo muy acelerado siendo considerada actualmente una de las drogas más adictivas.2

La heroína, generalmente, se vende en forma de polvo blanco o marrón. En España se conoce popularmente bajo las denominaciones de “caballo”, “potro”, “jaco”, “reina”, “dama blanca”, “chiva” o “tachones”.
Se conoce a la heroína como una droga, que puede clasificar dentro de las drogas duras, caracterizándose por producir una alta tasa de dependencia (psicológica y física), además produce un fuerte síndrome de abstinencia, generando un problema sanitario grave que dificulta el tratamiento en caso de adicción, es por eso que se utilizan drogas sustitutivas, para evitar los síntomas de la abstinencia a la droga. Sin embargo el tratamiento de la heroína aún con métodos sustitutivos puede ser muy complicado debido a la fuerte dependencia psicológica que genera.

La heroína, debido a su solubilidad en disolventes orgánicos y agua puede penetrar a través de las membranas mucosas del cuerpo. Puede ser inyectada en el cuerpo de varias maneras: a través de la mucosa nasofaríngea, el estómago, el intestino, el recto, vagina, puede fumarse, inhalarse e ingerirse por vía oral. Desde el comienzo del siglo XX hasta la actualidad, el método más común de usarla era por vía intravenosa (inyección), ya que el consumo por vía intravenosa permite un efecto rápido e intenso, además al necesitarse cantidades muy bajas el consumo por vía intravenosa suele convertirse en un método económico mediante el que los individuos adictos a esta droga pueden reducir la dosis y el costo de manera significativa. Para la administración a través de las membranas mucosas se requiere un especial refinado de heroína, que es caro y requiere un poco más de materiales.
Uno de los factores principales que llevan a una variedad de complicaciones graves, es el efecto narcótico de la heroína. Las complicaciones surgen cuando se toma la heroína como una droga que puede dividirse en varias tomas diarias causando alteraciones fisiológicas por la acción de el diacetilmorfina en el cuerpo humano y debido a las impurezas del producto. Para los individuos con adicción a esta droga la más común y peligrosa complicación es una sobredosis. Según varios informes, el 50-60% de los consumidores de opiáceos al menos una vez sufrieron una sobredosis. También se puede desarrollar psicosis y estados epilépticos.

Además, al tomar la heroína, hay consecuencias a largo plazo que se manifiestan en una variedad de trastornos de la microcirculación, enfermedad en el hígado, y en los componentes que actúan durante la depresión del sistema nervioso central.  Además de los efectos tóxicos directos de heroína en el cuerpo, su consumo puede afectar seriamente la salud debido a una variedad de impurezas contenidas en el producto, debido a la falta de agentes de limpieza o productos intencionalmente añadidos de reventa para obtener mayores beneficios mediante de mezclas con una disminución de su cantidad de narcóticos para así obtener más beneficios de la venta. También el mismo diacetilmorfina y las impurezas contenidas en la administración de la droga pueden desarrollar una reacción alérgica marcada por angioedema y anafilaxia, aunque estos efectos secundarios no ocurren con demasiada frecuencia, pero podría representar un grave peligro para la vida del paciente en el caso de producirse.

Cuando las inyecciones intravenosas son a menudo desarrolladas se genera flebitis, y la endocarditis con afectación de la válvula tricúspide del corazón. Si se usa jeringas o contenedores para solución o para la administración intravenosa, se corre el riesgo de desarrollar diversas infecciones como el VIH o la hepatitis.

NO TE DESTRUYAS.

NO TE QUITES LAS OPORTUNIDADES.

DILE NO A LAS DROGAS.

fuente: internet

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Publicado el diciembre 9, 2013 en Juventud, Salud, Sociedad, Vida y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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