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 ¿Me siento ofendida he encontrado a mi marido masturbándose a escondidas que actitud debo tomar?

Es muy frecuente encontrar mujeres que se molestan, se enojan y hasta se ofenden cuando se dan cuenta que su pareja se masturba en la intimidad o a escondidas.

Está quizás asociado al mito que un hombre casado, como tiene relaciones sexuales “no debe masturbarse”
Pero analicemos un poco que es lo que hay detrás de ello.

Por parte de la mujer, una asociación con el hecho de que quizás ya no me quiera, o no soy suficientemente buena en la cama, o no soy capaz ya de despertar su deseo sexual, afloran sentimientos de inseguridad, los cuales se ven agravados cuando la actividad sexual de pareja es poca o casi nula.

Haber descubierto que su pareja se masturba les produce sorpresa, insatisfacción y frustración, pues la mujer entiende que el prefiere masturbarse y estar solo, que tener relaciones sexuales y estar con ella, en ocasiones es casi como si se sintieran traicionadas equiparándolo muchas veces a una infidelidad.

Lo cual es agravado, si el hecho está acompañado de ver pornografía, no importa el medio que se utilice para hacerlo.

La mujer se siente desplazada, como si es como si el prefiriera todas estas mujeres que despiertan su interés y ella entonces ya no es objeto de su despertar sexual.

En muchos casos ella se siente ofendida, traicionada y esto es solo un motivo para un pleito de pareja, donde incluso se exige al hombre que no lo vuelva a hacer, e incluso el se ve obligado a pedir disculpas por lo que hizo, y a prometer no volverlo a hacer
Es importante entender que la realidad está lejos de todo esto,
la masturbación no es otra cosa que la cantidad de sensaciones placenteras y agradables que produce la estimulación propia del órgano sexual.

La masturbación ocurre tanto en hombres como en mujeres, no importa que estén solteros o casados, aunque si es de esperar una disminución en la masturbación cuando se casan, ella no desaparece por completo, por que las sensaciones que obtienen los hombres tanto como las mujeres cuando se masturban solos es completamente diferente a la sensación que se obtiene cuando se lleva a cabo cualquier relación sexual, bien sea anal oral o vaginal

Aunque inicialmente el término de la masturbación se conocía cuando la persona misma estimulaba sus órganos sexuales, hoy en día se habla de masturbación también cuando es la pareja la que estimula los órganos genitales de su compañero, bien sea que se efectúe de uno de los miembros de la pareja hacia el otro, o por que cada quien masturbe a su pareja, mientras es masturbado por el otro.

En ambos casos el tipo de sensaciones que se sienten es completamente diferente a cuando la estimulación es propia.

En la mayoría de los casos también la mujer casada se masturba a sí misma, independientemente de lo satisfactorias o no que puedan resultar las relaciones sexuales o la masturbación que es ejercida por la pareja, por que de igual manera que en el hombre, las sensaciones, los puntos y la forma como ella se acaricia es completamente diferente a cuando lo hace su pareja.

Los efectos son placenteros y agradables, se presentan indistintamente en hombres y mujeres, sin importar su estatus de “casado” por lo cual hablar de que el hombre casado no se masturba es solo un mito, que lejos tiene que ver con la realidad.

Contrariamente al caso anterior encontramos los que para la pareja es sumamente excitante, y agradable ver o encontrar el compañero excitándose, y entrar en su juego y llegar hasta donde la fantasía nos lleve y nos permita.

La mentalidad con que enfrentemos este tipo de cosas, debe ser abierta y de entendimiento.

Esta en nuestras manos decidir si deseamos o no compartir estos momentos con ellos o no, pero en todo caso indignarnos y ofendernos no nos llevará a ninguna parte, por que de hecho.

Debemos comprender que ocurre simplemente por que es agradable, por que es un comportamiento natural, placentero y normal.

Y en cuanto a la pornografía, de hecho hay parejas que disfrutan de ver este tipo de películas juntos solo corresponde a una fantasía por parte de uno de los miembros de la pareja

Es importante tener en cuenta que las fantasías, fantasías son, si es bien cierto que a veces reavivan la relación y son gratificantes, y pueden aportar mucho en torno a la relación, lo importante es que después de realizarlas te sientas bien contigo mismo con tu pareja, y se puedan como quien dice mirar nuevamente las caras sin sentir vergüenza.

fuente: http://www.atraigaelexito.com/

Mi marido no me desea, pero para él todo está bien: ¿de quién es el problema?

Él me ama mucho, nos llevamos muy bien y queremos pasar juntos el resto de nuestra vida, pero … Antes hacíamos el amor todos los días y a veces más, pero ahora ……. Lo tenemos todo para ser felices, somos jóvenes, nos gustan nuestros trabajos, no tenemos apuros económicos ni otro tipo de preocupaciones, podemosviajar porque todavía no tenemos hijos, pero …. Todo bien, salvo que él no me desea y que no reconoce que tiene un problema, así que no quiere ir adonde un especialista.

 

Si es la mujer quien nos viene a consultar porque considera que su pareja sufre de una seria disminución de deseo sexual: ¿de quién es el problema?  

Esta pregunta que parece tan simple implica otra serie de interrogantes muy difíciles de responder respecto al deseo sexual humano: ¿qué es lo natural, cuánto es lo normal, quién está “mal” o “equivocado”; o bien, solo son diferencias en el grado de deseo sexual? ¿Cómo saber si se trata de DSH? y, de ser así, ¿cuáles serían sus causas?. La ausencia de deseo: ¿a cuál subtipo corresponde, se presenta ante cualquier mujer y en todo momento, inclusive cuando se masturba; o bien, aparece exclusivamente ante su pareja estable? ¿Acarrea consecuencias para el hombre y/o para ella y/o para la relación?. Aunque no haya deseo: ¿es conveniente ceder y cuánto en pro del otro o de la relación?. ¿Compete solo al varón o bien éste carga el síntoma de un sistema de pareja disfuncional y/o de un sistema sociocultural “disfuncional”?

 

Al final de cuentas: ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de un problema, qué es un problema, tiene solución? Y, ¿de quién es el problema: del que consulta, de su pareja o de la relación? Más importante aún: ¿por qué él no consulta: porque NO lo vive como un problema (egosintónico) y/o cree que el problema lo tiene ella; o bien, siente que “algo anda mal” (egodistónico), pero no quiere reconocerlo ante ella? No admite que sea un problema, pero ¿SI quiere que algo cambie?. ¿Estima que su falta de deseo no afecta a la relación o teme por su futuro – justamente – si van a terapia? ¿Sospecha qué es lo que le (les) está pasando o realmente no sabe?

Y qué pasa con ella: ¿Considera que tiene la culpa y que es ella la que está fallando en algo; o bien, supone que el problema es sólo de él y que ella no ha influido ni en el desencadenamiento ni tampoco en la mantención del problema? Si fuese así: ¿está dispuesta a asistir a una terapia o solo lo haría para “ayudarlo” a él? ¿Y si es ella la que se niega a participar? ¿Se puede intervenir terapéuticamente si él o ella no asisten a las sesiones? ¿Quién es – por último – nuestro paciente: el que consulta, el que no asiste, la relación de pareja o los tres?

Las anteriores son solo algunas de las tantas complejas interrogantes cuyas respuestas, no solamente no pueden ser definitivas, sino que rebasarían los objetivos de este artículo. Cabe señalar que las dificultades asociadas al deseo sexual son uno de los dilemas más escurridizos y desafiantes para la sexología moderna, tanto respecto a su diagnóstico, etiología, terapéutica e incidencia como concerniente a su misma definición, coexistiendo diversas conceptualizaciones teóricas – con escasos datos científicos que las respalden – que generan diferentes interpretaciones acerca de la naturaleza del deseo sexual.

Una de las primeras preguntas que deberíamos contestar – en conjunto con los pacientes – es si se trata de una queja, de un problema o de una disfunción sexual. Si los inconvenientes son transientes, probablemente estemos ante una queja producto de alguna situación puntual, la cual comúnmente remite sin intervención terapéutica. Si, por el contrario, son de larga data y ambos concuerdan en que afectan a la relación, estaríamos ante un problema, dentro de los cuales el más común son aquellas discrepancias en el deseo sexual (discronaxias sexuales) que van más allá de los típicos altibajos propios de cualquier relación de largo plazo. En estos casos, podría ser recomendable una breve intervención terapéutica con la pareja. 

Finalmente, las disfunciones sexuales serían más severas, indudablemente persistentes y cumplen con criterios diagnóstico preestablecidos, requiriendo frecuentemente algún tratamiento. No obstante, nos topamos con una serie de obstáculos que dificultan este proceso diagnóstico. En general, en el ámbito de la sexualidad, como toda conducta se produce dentro de un contexto, es muy engorroso delimitar lo que es natural, normal o patológico, no existiendo ningún elemento aislado ni suficiente que lo defina como tal, sino que depende de la combinación de variadas condiciones de la persona y del sistema de pareja. Específicamente, concerniente al deseo sexual, dado su alta subjetividad coligada a la motivación y a otras emociones, dicha delimitación es aun más incierta y no se puede precisar un nivel universal estimado como “normal”.

Si la conducta sexual humana representa una intrincada interacción entre factores biológicos, psicológicos, relacionales y socioculturales, una disfunción sería necesariamente un trastorno muy complejo y multicausado. En el caso de los desórdenes del deseo sexual, existe consenso en que su análisis y evaluación es más arduo que en las otras disfunciones, partiendo por las falencias en los criterios diagnósticos de los manuales de salud mental (DSM y CIE), cuyas imprecisiones solo permitirían un diagnóstico bastante arbitrario. Dichas falencias obstaculizan el distinguir entre una dificultad sexual menor manifestada por una persona individual como una queja y la presencia de problemas más serios asumidas como tal por la pareja.

Habitualmente, una disfunción sexual se determina de acuerdo con promedios estadísticos y evaluaciones subjetivas tanto de la persona supuestamente sintomática como de su pareja. En el DSM se define al DSH como una inhibición persistente y recurrente de la libido, ocasionando que disminuya la frecuencia de los encuentros sexuales. Empero, no se clarifica a qué se refieren con “persistente” o “recurrente” y tampoco toman en cuenta que se puede tener actividad sexual aunque no haya deseo.

En cuanto a lo subjetivo, tradicionalmente en el proceso diagnóstico se indaga si hay efectos sobre la relación de pareja y si el hombre vive su sexualidad como adecuada, suficiente y gratificante o si, por el contrario, se siente insatisfecho con su funcionamiento, quisiera tener más deseo pero no siente las ganas. En el fondo, si considera que “algo no anda bien” y quisiese que algo cambiase, entonces estaríamos ante un problema. En estos relativistas tiempos posmodernos lo “normal” o el “problema” es más provechoso que lo validen la o las personas subjetivamente, en vez de que sea una etiqueta impuesta desde afuera por un “experto”.

En aquellos casos en que el hombre insistiese en que, aunque reconoce su falta de deseo sexual, para él no es un problema y por tanto se niega a asistir a una terapia: ¿de quién es el problema?. Desde una mirada sistémica, quien se queja es quien tiene el problema y quien tendría que solucionarlo.

Ahora bien, si se ha concluido que estamos ante un problema, surge la siguiente interrogante: las dificultades sexuales son un problema de la persona individual o de la relación de pareja? Ya en los años setenta, uno de los tantos aportes de Masters y Johnson – padres de la sexología moderna – fue establecer que las disfunciones sexuales deben considerarse casi siempre como problemas de pareja.

Por último, ¿qué sucede si alguno de los dos no está dispuesto a participar en una terapia? Si consideramos que la pareja conforma un sistema, entonces cuando algo cambia en uno de sus miembros, inevitablemente influirá en el otro y, por ende, en la relación. Por lo tanto, aunque obviamente no sea la opción ideal, teóricamente es factible modificar el sistema mediante la intervención con uno solo de sus miembros.  

fuente:  http://blogalejandragodoyh.bligoo.com/

Crece aceptación por el condón femenino. Opción para evitar embarazos y enfermedades

Condona FEMENINOS
El condón femenino, al Igual Que el condón masculino, Es Un Dispositivo de control de barrera utilizado párr el parto.

El condón femenino Brinda Protección Contra el Embarazo y las Infecciones de Transmisión sexual (ITS), COMO EL VIH. Sin embargo, sí cree Que No funciona tan bien de como el condón masculino párr Proteger contra las Infecciones de Transmisión sexual.

El condón femenino no está de Hecho de la ONU Plástico delgado y Fuerte Llamado poliuretano. Una nueva version no está del hecha De Una Sustancia Llamada nitrilo y es Mucho Más barata. Estós condona encajan Dentro de la vagina.

El condón Tiene sin anillo en el CADA Extremo. El anillo Que se UBICA en el interior de la vagina, sí ajusta Sobre el cuello uterino, cubriéndolo Con El material de protector de goma. El otro anillo, Que no está abierto, permanece porción FUERA de la vagina, y Cubre la vulva.

¿QUÉ TAN EFECTIVO ES?

El condón femenino Tiene Una Efectividad de Entre el 75% y el 82% en el BSG habitual. De Cuando sí utiliza correctamente TODO EL TIEMPO, el condón femenino Tiene Una Efectividad del 95%. Estós condona Fallan porción las Mismas Razones Que los condona Masculinos:

Ruptura o avería del condón (Que Puede del suceder los antes o Durante la Relación sexual).
El Condon no no está de Puesto los antes de Que el pene Entre en contacto estafa la vagina.
Falta de utilizacion del condón Cada Vez Que se Tiene Una Relación sexual.
En raras OCASIONES, falla debido a Defectos de Fabricación.
Derrame de semen al Borrarse el condón.
DATOS ÚTILES:

Los condona ESTAN DISPONIBLES pecado prescripción Médica.
Son muy Económicos (aunque costosos Más Que los condona Masculinos).
Los condona FEMENINOS sí pueden comprar en la Mayoría De Las farmacias, Clínicas párr Infecciones Venereas o Clínicas de Planificación familiar.
Se NECESITA planeación párr Tener ONU condón a la mano en El Momento De Una Relación sexual; embargo de pecado, ESTE SE Puede del hasta colocar 8 horas los antes de dicha Relación sexual. La Inserción del condón also Puede del ConvertiRSE es a instancia de parte del acto de amor del el HACER.
VENTAJAS:

Se utilizar Florerias Durante la menstruación, el Embarazo o despues de Reciente parto un.
Elimina la Preocupación de la mujer de El Hombre Que No Vaya un condón sin utilizar. . Ella Florerias protegerse del Embarazo y de las enfermedades de transmission sexual pecado depender del condón masculino
. Protege contra el Embarazo y las Infecciones de Transmisión sexual
DESVENTAJAS:

La Fricción del condón Florerias disminuir la estimulación del clítoris y la lubricación, y Por ende HACER Que se disfrute Menos de la o sexual Que INCLUSO incomoda mar Relación (USAR el lubricante suministrado Florerias Ayudar).
Es Posible Que se Presente Irritación y Reacciones alergicas.
El condón servicio Puede del ruidoso (el BSG del lubricante Florerias Ayudar). La version Más nueva es Mucho Más silenciosa.
Sin contacto directo heno Entre el pene y la vagina.
La mujer no percibe la Entrada del Fluido tibio en do Cuerpo (Importante párr ALGUNAS Mujeres, ningún Otras párrafo).
Comò USAR UN CONDÓN FEMENINO:

Encuentre el anillo interno del condón y sosténgalo Entre los Dedos pulgar y medio.
APRIETE el anillo e insértelo LO MÁS profundamente Posible Dentro de la vagina, asegurándose de Que el anillo interior Esté Más allá del hueso púbico.
Deje el anillo externo de la porción FUERA vagina.
Asegurese De que el condon no sí torcido Haya.
Antes de la Relación sexual, y Durante ESTA si es necessary, par des Aplique de gotas de lubricante a base de agua de en el pene.
Despues de la Relación sexual y los antes de incorporarse, APRIETE y GIRE el anillo externo párr asegurarse De que el semen permanezca en el interior y LUEGO se retire el condón tirando Suavemente. Utilícelo Solo Una Vez.
ELIMINACION DE LOS CONDONA FEMENINOS

Los condona sí Deben arrojar del siempre a la basura. No deseche el condón femenino porción el sanitario, ya Que Puede del Obstruir la Tubería.

CONSEJOS IMPORTANTES

Tenga precaucion párrafo no mameluco el condón estafa uñas afiladas o estafa joyas.
Ningún uso sin condón femenino y uno del masculino al Mismo Tiempo Pues la Fricción Entre Ellos Florerias HACER Que se recojan o sí Rompan.
No utilice sustancias una base de Petróleo de como Vaseline estafa Propósitos lubricantes, ya Que ESTAS Rompen el látex.
Si Durante la Relación sexual el condón sí rasga o rompe en sí, el anillo exterior sí introducen en la vagina, o el condón sí Recoge Dentro de la vagina, retírelo e introduzca Otro INMEDIATAMENTE.
Asegurese de Que los condona ESTEN DISPONIBLES y ubicados en Un lugar conveniente, ya Que Si No Se Tiene Acceso rápido A por ellos en el Momento de encuentro de la ONU sexual, USTED PODRIA tentarse a Tener Relaciones Sexuales condón pecado.
Si no está Log in using Tampón un, retírelo los antes de introducir el condón .
de Cuando el usted Retira el condón despues de la Relación sexual y nota Que Este no está averiado o roto, es Posible Que a instancia de parte del semen en sí haiá derramado Dentro de la vagina, Lo Que Incrementa el Riesgo de Embarazo. Consulte Con el Médico o el farmaceuta En Busca de Información respecto al anticonceptivo de emergencia (Plan B). Si el usted utiliza condona de Manera anticonceptivo COMO regular, pregúntele al Médico o al farmaceuta about Tener Plan B a la mano párr usarlo en Caso de Con accidente sin condón un.
Usar condón CADA Solo Una Vez.

fuente: http://www.nlm.nih.gov/

Cómo funciona el cerebro masculino, ¿por qué piensan en sexo?

Las diferencias entre hombres y mujeres pueden hacernos sentir que vivimos en mundos completamente distantes

El área del cerebro del interés sexual, es más grande en los hombres que en las mujeres (Cortesía SXC).

Aunque las mujeres lo han hecho desde siempre, realmente no pueden culpar a un hombre por ser hombre, sobre todo ahora que sabemos que hay diferencias significativas en el cerebro que pueden hacernos sentir que pertenecemos a mundos completamente diferentes.

El área de ‘defensa’ del cerebro –núcleo premamilar dorsal– es más grande en el masculino y contiene circuitos especiales que detectandesafíos territoriales.

La amígdala, que actúa como un sistema de alarma contra amenazas, miedo y peligro, es también más grande en los varones, lo que hace que estén más alerta ante amenazas territoriales.

Entretanto, el área de ‘compasión’ –sistema de neuronas espejo– es más grande y activa en el cerebro femenino, por lo que las mujeres son más empáticas y más receptivas a las emociones de otros.

A ellas se les facilita interpretar emociones por medio de expresiones faciales, tono de voz y gestos.

Otra diferencia entre el cerebro masculino y femenino es que el área de interés sexual es 2.5 veces más grande en los hombres.

Al comienzo de la adolescencia, los varones producen de 200 a 250% más testosterona que en su niñez, lo que provoca un incremento en su interés sexual y hace casi imposible que dejen de pensar en ello.

Los circuitos visuales de un hombre siempre están en búsqueda de una pareja fértil. Mirar los encantos del cuerpo femenino, interesado o no, es una reacción natural para un hombre.

Un hombre mira a una mujer atractiva en la misma forma que una mujer mira a una linda mariposa, llama su atención por un segundo, pero pronto sale de su mente.

Unos minutos después, mientras la mujer sigue molesta porque su pareja miró a alguien más, él ya está pensando en lo que desea cenar. Él pregunta: “¿Qué pasa?” Ella responde: “Nada”.

A pesar de los estereotipos, el cerebro masculino se puede enamorartan rápido y tan profundamente como el femenino, y en ocasiones un poco más.  Cuando él encuentra a su ‘pareja ideal’, su objetivo principal es unirse con ella. Después de que lo logra, queda una huella permanente en su cerebro. El deseo y el amor se juntan, y el hombre queda enganchado.

Aunque los hombres se han ganado la reputación de ser poco sensibles, la verdad es que sus reacciones emocionales son más fuertes que las de una mujer, sólo que muy frecuentemente no lo manifiestan.

Estudios hechos en los rostros de hombres demuestran que sus reacciones emocionales inmediatas pueden ser más fuertes que las de una mujer, sin embargo después de 2.5 segundos ellos ocultan la emoción en su rostro, o cambian su expresión. Esta falta de expresión puede traer problemas en la relación con su pareja.

En medio de un conflicto, cuando una mujer trata de explicar unproblema a su marido, él inmediatamente se concentra en encontrar lasolución en lugar de mostrase cariñoso. En estos casos, los hombres usan las estructuras analíticas de su cerebro y no las emocionales.

En la vejez, el cerebro masculino presenta cambios en su nivel de hormonas, provocando la andropausia. El nivel de testosterona en los hombres disminuye, mientras que en la mujer sus niveles de estrógeno aumentan.

Que tu abuelito sea un amargado o el viejito más dulce del mundo, depende de la manera en que su cuerpo reacciona a este cambio hormonal. Por ejemplo, si su nivel de testosterona es bajo, puede sentirse cansado, susceptible y deprimido. El cerebro masculino de avanzada edad no es sólo más receptivo a vínculos familiares, también es susceptible a la soledad.

Un 65% de los divorcios de parejas de 60 años o más son iniciados por la mujer, dejando al hombre afligido y desolado. En esta situación, ellos deben hacer un esfuerzo para mantener una vida social ágil, con el fin de que su cerebro reciba el estímulo que necesita para mantener activa su área de ‘satisfacción personal” y ‘social’.

En resumen, el cerebro humano es la mejor máquina de aprendizaje del mundo. Los seres humanos tenemos la habilidad de hacer grandes cambios en nuestras vidas. Sin embargo, hay diferencias indiscutibles entre el hombre y la mujer que no son posibles de cambiar. Es preferible afrontar estas diferencias que combatirlas o ignorarlas.

El mejor consejo para que una mujer haga las paces con el cerebro masculino es dejando que el hombre sea un hombre.

fuente: http://mexico.cnn.com

Como hablar de sexo con un adolescente y lograr que te escuche – Lectura para padres y profesores –

Se acabó dejarse llevar por la vergüenza a la hora de tener «esa conversación» con los hijos

Cómo hablar de sexo con un adolescente, y que te escuche

Antes o después, el menor descubrirá las intimidades del cuerpo, propio y de los hermanos o compañeros, y sus ojos y oídos captarán toda la información que hay suelta por el ambiente. Oirán hablar de sexo en el patio del colegio, en internet, en los medios de comunicación o en sitios para usted desconocidos. En un mundo ideal, cuando un adolescente tuviera preguntas sobre sexo, acudiría a sus padres a preguntarles. Desgraciadamente, no siempre sucede así. Otras veces, son los padres los que deliberadamente no preparan a sus hijos sobre este aspecto, fundamental para el futuro desarrollo de relaciones sanas.

Para ilustrar los efectos nocivos de no preparar a los hijos sobre el papel que la sexualidad habrá de desempeñar en su periplo vital, Paulino Castells, profesor de psicología de la Universidad Abat Oliva CEU de Barcelona, recordaba en su libro «Tenemos que educar» la siguiente comparación establecida por Sigmund Freud en 1929: «Al entrar la juventud en la vida con tan errónea orientación psicológica, la educación se conduce como si se enviara a una expedición polar a gente vestida con ropa de verano y equipada con más de lagos italianos». Nada más gráfico para ilustrar a alguien perdido.

Y son los padres, advierte Castells, «los más indicados educadores de la sexualidad de sus hijos, como lo son también de su alimentación, de la calidad de su sueño, etécetera». Lo corrobora el psicólogo, pedagogo y escritor Bernabé Tierno, para quien este tipo de educación deben llevarla a cabo los padres «de una forma gradual». Tierno, además, hace especial hincapié en la diferencia entre la «educación para el amor», mejor que «educación sexual». «Uno de los grandes errores que comete la sociedad es separar la educación sexual del adolescente de la educación integral de la persona y, en especial, de la educación afectiva y moral».

Nos quedamos mudos

Entonces, aun sabiendo de la importancia del papel de los padres a la hora de sentar unas bases de una sexualidad sana en el futuro ¿porqué muchos eluden este momento?, ¿por qué otros directamente se quedan mudos? ¿Porqué muchas familias se desentienden en lo que respecta al sexo y a las relaciones sentimentales de sus miembros? «Porque a la gran mayoría le resulta incómodo, o le da reparo, o vergüenza, porque no quieren decir nada que anime a sus hijos a lanzarse a las relaciones sexuales… Porque lo más probable es que no tengan ni idea de qué decir o de cómo decirlo… los motivos son muy diversos», apunta Amber Madison, autora del libro «Cómo hablar de sexo con los adolescentes… para que te escuchen», (Editorial Oniro). Estas serían algunas de las recomendaciones extraídas de su obra para no dejar en manos del destino algo donde hay tanto en juego:

—1. Sea un padre con presencia en la vida de sus hijos. Si usted está implicado en la vida de sus hijos, tiene el 90% de la batalla ganada. No se puede aparecer de repente, ponerse a hablar con ellos sobre sexo y esperar que les escuchen, porque ellos pensarán: Ah, ahora quieres hablar, pues ahora no quiero saber nada». Por eso, lo primero que hay que hacer es abandonar la idea de posponerlo todo hasta que sus hijos empiecen a salir con su primera pareja. No hay forma de cubrir estos temas en una sola conversación.

—Elegir el momento. Algo tan inocente como un enamoramiento con 13 años podría ser una buena oportunidad para hablar de lo que pasa cuando ese sentimiento no es correspondido y así construir la confianza necesaria sobre asuntos que tienen que ver con las relaciones sentimentales y la actividad sexual. Siempre es mejor empezar a hablar con adolescentes demasiado pronto que demasiado tarde.

—2. Supere la propia vergüenza. No hablar de sexo con los hijos es una verdadera negligencia que traerá consecuencias en la vida real.

—3. Elija el tono. Si son capaces de hablar de una forma serena y tranquila, la experiencia será más cómoda para todos.

—4. Acepte la incomodidad. Si están muy nerviosos y actuar no es su fuerte, entonces la mejor opción es reconocer desde el principio lo incómoda que les resulta la situación.

—5. Cómo sacar el tema. Sentarse frente a frente es una situación intimidante. Espere a un momento que ayude a tener este tipo de conversación como, por ejemplo, un viaje en coche. Nadie puede levantarse y huir, y además tendrán la excusa perfecta para evitar el contacto visual.

—6. Formas de empezar la conversación: Como regla principal, la autora recomienda dejar de lado cualquier frase que parezca sacada de un manual de psicología barata. Sea imaginativo. Saque el tema a colación a partir de una letra de una canción, tras ver una película, un anuncio, una noticia de la televisión…. e incluso rememorando la propia juventud…

—7. Utilice terminologías acordes con la edad, pero no les hable como niños pequeños, ni se ponga en el otro extremo y utilice su lenguaje. Ustedes son sus padres, no sus amigos.

—8. Haga afirmaciones generales. No personalice en la figura de su hijo, para no atacarle directamente. Así no se pondrá a la defensiva.

—9. Procure que sea una conversación, no un sermón. Animen a sus hijos a intervenir. Escuchen también los pensamientos y dudas de los adolescentes, asi tendrán una idea más precisa de lo que les preocupa.

—10. No de respuestas apresuradas. A veces ni un padre sabe la respuesta, y tiene que darse un tiempo para investigar o reflexionar y retomar el tema en otro momento. Pero no se olviden de la promesa y vuelvan sobre el tema.

 

fuente: http://www.abc.es

Dogging, el sexo prohibido, de moda

 

Es una práctica que combina exhibicionismo, voyeurismo e intercambio de parejas. Aunque surgió en los 70´s, hoy se habla de ella gracias al éxito mundial de la trilogía “Cincuenta sombras de Grey”, que descubre el lado más oscuro de la sexualidad.

Un lugar público (un parque, una calle poco concurrida o un bosque cerca del mar) pueden ser algunos de los sitos elegidos para hacer dogging. Consiste en tener sexo en zonas apartadas y convoca a otras parejas. Se realiza frente a la mirada de voyeurs o fisgones que pueden, o no, ser invitados a participar.

Momento XXX: Dogging, el sexo prohibido, de moda

 

El nombre de dogging queda restringido a las parejas heterosexuales, para las homosexuales se reserva el de cruising.

El dogging o cancaneo comienza en Inglaterra en la década del 70 y se extiende a varios países. Para algunos el nombre deriva de “pasear el perro” (dog), ya que los dueños de los canes aprovechaban el caminata para espiar a las parejas que tenían sexo al aire libre; para otros, la palabra hace referencia a tener sexo en público como los perros.

Antes de las redes sociales los contactos eran más espontáneos y se limitaban a algunos sitios conocidos hasta que eran descubiertos por la policía. En la actualidad existen foros y sitios que, además de favorecer los contactos, exponen las reglas del encuentro. Antes de ingresar a los portales, las personas se registran y comentan sus preferencias. Por lo general, quien hace la convocatoria equilibra el número de doggers (les gusta exhibirse) con el de voyeurs (disfrutan mirando).

Los doggers son parejas heterosexuales que gustan de este tipo de prácticas y alcanzan con ellas el máximo de excitación sexual. Las edades rondan entre los 25 y los 50 años e interesan tanto a varones comomujeres.

Esta experiencia suele estar incluida entre otras tantas que conforman el erotismo y el sexo. Sin embargo, existen parejas que las prefieren casi con exclusividad dado el alto nivel de placer que provoca el “morbo” del sexo en público.

Es frecuente que inicie el juego una pareja que está en un auto. La forma más habitual es comenzar a tener sexo dentro del automóvil, mientras otros se acercan para mirar o participar, si se los invita a hacerlo. Existen algunos códigos o señales: si las puertas o ventanillas permanecen abiertas, el que se acerca puede participar; si la luz interior del auto está encendida significa que sólo quieren ser vistos; si la puerta queda abierta, hay vía libre.

Los videos “hot”, otro mundo

No se considera la exposición de fotos o videos sexuales en la Web como una variante del dogging. En todo caso, incrementa fantasías exhibicionistas.

El  doggers siente placer por el contacto real que se produce ante desconocidos en un espacio carente de privacidad. El estímulo sexual que significa el anonimato y la falta de intimidad remiten a un sexo más salvaje, pulsional. En este espacio de morbo real, de cuerpos desnudos en el sentido más literal, donde se diluye el pudor, no hay lugar para la virtualidad.

+Info: dmodaenvzla.com

Guiño real de Isabel II a la comunidad Gay

La Carta Magna de la Commonwealth que la Reina Isabel II está por firmar, contiene un párrafo que algunos interpretan como la primera vez que ella se estaría pronunciando a favor de los derechos gay.

Reino Unido.- La Reina Isabel II está por firmar un nuevo estatuto de la Commonwealth, en el que se establece el rechazo a la discriminación; algunos afirman que dentro del cuerpo de dicha declaratoria, su alteza estaría mencionando por primera vez su apoyo a los derechos de los homosexuales.

Isabel II, quien lleva 61 años en el trono,  firmará la Carta dela Commonwealth en la que quedan establecidos los valores fundamentales bajo los que se rigen los 54 miembros de esta “sociedad de naciones”.

Ha llamado la atención un párrafo específico dentro de la carta, que muchos interpretan como la primera ocasión que la Reina Isabel II menciona su apoyo a los derechos de los homosexuales:

La “Carta Magna para el Siglo XXI de la Commonwealth” establece: “Estamos implacablemente opuestos a cualquier forma de discriminación, tanto si se basa en cuestiones de género, raza, color, credo, ideología política u otros motivos”. Según algunas interpretaciones, con “otros motivos”, la carta se estaría refiriendo a la sexualidad de las personas (en específico los homosexuales y lesbianas), no obstante se decidió no pronunciarlos literalmente pues algunos de los países de la Commonwealth tienen leyes que penalizan la homosexualidad.

Portavoces de la Casa Real han dicho que la Reina está consciente de esta interpretación y del apoyo implícito a la comunidad homosexual en estas palabras.

Hay quienes piden que no se caiga en un juego de interpretaciones infundadas, pues las citadas declaraciones no son lo suficientemente claras  y se puede tratar sólo de alguna estrategia mediática.

Para Peter Tatchell, activista británico de la comunidad LGBT, dice que no se le hace congruente el supuesto repentino apoyo de la Reina Isabel II a los homosexuales del Reino Unido, pues durante seis décadas de reinado y a pesar de dar su apoyo y reconocimiento a todas las razas, religiones y demás expresiones sociales, nunca se ha pronunciado oficialmente en apoyo a los derechos de los homosexuales y lesbianas de su nación.

Por otro lado, el primer ministro, David Cameron, ha hablado en torno a la legalización del matrimonio gay en Gran Bretaña, pero la situación para toda la Commonwealth es distinta, pues al menos el 80 por ciento de sus países miembros cuentan con leyes que criminalizan la homosexualidad, Uganda, Singapur, Jamaica y Malasia son algunos de ellos.

 

fuente: http://puertasabiertasencuba.wordpress.com

El sexo que esta “de moda”

En materia de sexo, la moda y las tendencias son factores que, con el paso de tiempo, se encargan de establecer determinados gustos o preferencias, así como nuevas maneras de convivir en la intimidad, o incluso aquellas prácticas sexuales que nunca pasarán de moda. Lo que es cierto es que debido a una mayor apertura, tanto de criterio como por parte de medios electrónicos hacia la sexualidad, cada vez es más frecuente que ambos miembros de una pareja platiquen abiertamente sobre sus deseos y fantasías sobre determinadas prácticas sexuales.

Las más frecuentes

Actualmente se han dejado de lado tabúes, tanto los hombres como las mujeres se están animando a experimentar cosas nuevas, ya sea desde incluir juguetes sexuales hasta cambiar los roles, e incluso hasta probar con personas del mismo sexo o en grupo. Por lo cual, de acuerdo con sexovida.com, te presentamos algunas que cada vez ganan mayores “practicantes”.

1. Sexo tántrico. Cada vez es más practicado por ser parte de una disciplina milenaria. Con el auge del yoga y meditación, sus beneficios se han extendido hacia la intimidad,  además de que puede ser muy recomendado frente a disfunciones sexuales tanto del hombre, como de la mujer.

2. Booty call. Se trata de tener sexo informal con el único propósito de sentir placer, y sin que exista un compromiso de por medio con personas a las que podemos contactar por medio de una simple llamada, ya que existe la confianza. Su práctica se ha extendido hacia Internet, a través de nuevas tecnologías.

3. Precop. Es la definición sexual para ‘los amigos con derechos’, es decir, alguien con quien además de haber una amistad se tienen relaciones sexuales bajo acuerdo de que no existirá un vínculo amoroso.

4. King out. Práctica que se combina con la anterior, debido a que se trata de encuentros en los que sólo hay besos y caricias, quizá lo más sea la mutua masturbación.

5. Sexdiet. Esta práctica es para aquellos que buscan bajar de peso mediante intensas jornadas de sexo, debido a el tipo de ejercicio, quema de calorías y resistencia física que conlleva su práctica. Es importante considerar que al mismo tiempo en que más personas se atreven a experimentar nuevas prácticas sexuales, éstas deben realizarse con mutuo consentimiento y de manera protegida, para vivir una sexualidad mucho más plena y sin riesgos.

fuente: http://sexualidad.salud180.com

¿Y si con sólo mirarte pudiera desvelar tus secretos más profundos?

 

Miradas-7

 

Con dieciséis años me habló de las autopsias sexuales.

Me contó que estaría bien que cada cinco años nos practicaran una de estas autopsias.

Que nos quedáramos muy quietos y alguien nos dijera qué parte de nuestro cuerpo no había sido acariciada; cuántos besos habíamos recibido; si había sido más querido una mejilla o una ceja o una oreja o los labios.

Una autopsia en toda regla de nuestro sexo, pero con nosotros vivos, aunque inmóviles.

Ella se lo imaginaba y le gustaba pensar que alguien, tan sólo mirando nuestros dedos, supiese si habían tocado con pasión o simplemente por rutina. Si nuestros ojos habían sido mirados con deseo o nuestra lengua había conocido muchos congéneres.

Además, podríamos saber cuáles fueron nuestros mejores actos sexuales, al igual que en un tronco cortado vemos cuándo soportó grandes lluvias o sequias. Quizá a los diecisiete, a los treinta o a los cuarenta y siete. Quizá siempre en primavera o casi siempre cerca del mar.

¿Cuántos mordiscos, cuántos susurros, cuántos chupetones hemos sentido? Un cómputo de números sobre nuestro sexo, nuestra lujuria, nuestro placer solitario.

Y según ella, lo mejor era que cuando acabase esa autopsia sabríamos que estábamos vivos, que podíamos mejorar y lograr que nos acariciasen, que deseáramos, que amáramos y nos amasen.

Nunca me he hecho una autopsia de este tipo. Me ha dado miedo el resultado.

Hay que tener mucha valentía para escuchar eso de los labios de otra persona, aunque no sé si ni siquiera existe alguien con estas capacidades.

Pero así era mi madre. Volví a pensar en el cuadro sobre el sexo; aún se lo debía, a ella y a mi trilogía incompleta…

 

Albert Espinosa

La Brújula del Cuidador

Hay que tener un amante

amante

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:”Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista… de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

“Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.
Jorge Bucay